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Todo lo que ocurre afuera es un pasatiempo. La vida yace dentro.

miércoles, 8 de febrero de 2017

FRIAS FOTOGRAFIAS







Palabras autoritarias que emergen de frías fotografias, sancionan mentalmente el recuerdo de detalles que arropan el oscuro silencio de la nada. Pedacitos de pasajes, sombras heladas de imágenes que algún día fueron reales, regresan para fracturar la razón dando muerte a las sonrisas que rememoraban los extractos de algo, ese algo que ahora se ha convertido en un instante despiadado, nublando sin contemplación y con un solo disparo, la espontaneidad de la emoción. El elemento sorpresa ya no da para esta época, pues se ha convertido en un factor que lejos de sorprender aterra, por el punzante dolor que provoca en el corazón ¡Infarto!

En medio de la penumbra, apenas reaparecen los agotados valores que junto a sus sinsabores, da tregua a la presencia de los sinsentidos, ordenando a la voluntad librar el encierro perpetuo donde duermen plácidamente los sentidos. Explicar con claridad el ritual de las imágenes es una batalla difícil que enfrenta el lápiz que traza palabras triangulares, mientras permanece escribiendo dentro de los albores de una luna que ya no esconde su rostro en la vergüenza de la noche. Y es que hasta la vergüenza incluso ha tomado su maleta para largarse de esta extraña historia, a sabiendas que su presencia estorba cuando el pudor ya no produce los efectos que el vino brinda a las mejillas de quienes le adoran.

La fragilidad de los momentos hoy se rompe por el temor, por el terror. Ya nada asombra, pues todo subsiste al descubierto, todo camina libremente por el valle de las improvisaciones. ¿Qué si está mal? ¿Qué si está bien?  ¿A quién le importa? ¡Solo al mundo de los idiotas!

Corriendo sale la primavera a manera de reflejo y los pajaritos cantan, mientras permanecen en pijama sobre el verde húmedo de viejos jardines guardados por los dioses con recelo, olvidando la crisis siniestra que como un ardid lleva los pasos de los cangrejitos que deambulan por los madrigales de la metrópoli, acercándose a los apilados sueños con sabor a madrugada.

Desde ahora todo se moverá al revés, en una simple tronada. De adelante hacia atrás, de arriba hacia abajo, de afuera hacia dentro. Todo se moverá de izquierda a derecha. Todo, absolutamente todo retrocederá hasta completar el termino inicial, donde se abrió la brecha de aquella vieja cicatriz que está reacia a desaparecer entre las sombras del olvido.

El detalle alucinógeno que rodea el olor especial de la fantasía que prorrumpe como un haz de luz al borde de la cama, hundiendo los alaridos de un miedo que reacciona, como es natural, ante la duda fatal de lo incierto. Y frente al espejo la sospecha habitual se entrega al juego de los reflejos y muere el deseo, aún sin antes ser consumado, dejando en el aire la voz dulce de frases inconclusas, de fotos no tomadas, de caricias no dadas, de alegrías no expresadas.

Continúan las frías fotografias al lado derecho de la cama, viendo crecer los álamos que están frente a la ventana. Todavía observa la suerte de la nada donde los brazos cierran el vaivén de una vieja tonada. Es propio de la solidaridad creer en la iluminación de las tardes con aroma a café, encontrando la receta para preservar la fe, en medio de misiones amigas que siguen sin ceder, por el camino de la desdicha.

Eternas son las preguntas que surgen atrasadas, aquí y allá, donde la muerte da la estocada. Luctuoso fato que rechaza el perfume que envuelve a los grandes puentes para cortar el vínculo naciente, sin tener la oportunidad de pedir perdón ante los lastres de la pasión, arrastrados como dementes por los suelos de la ilusión.

Ahora ¿Ves? Ya no hay realidad. Todo está afuera para luego morir adentro. Todo se manifiesta arriba para luego caer abajo. Todo comienza adelante para terminar atrás. Y con un último movimiento de izquierda a derecha, terminará la historia de esta época para comenzar una mejor al final de la vieja brecha.

Lentamente la pantera descubre la uniformidad de la bondad que como ángel caído se arroja al precipicio, sin pensar en el limbo que construye la decadencia por exceso de vanidad. Sentada permanece la decencia al pie de cualquier arbolito con la vista dirigida al infinito, lejos del perímetro metafísico, tras conocer el último honor que realizó su representación dentro del circo de la revolución, entregando todo al horror del terror.

En este presente, los temerarios versos de los ingenuos llenan las páginas de la historia que otros contarán mañana, cuando la realidad actual pase de moda, y como es habitual en la vida humana, colgarán los retratos en galerías para recordar lo duro que fue transitar durante estos días, donde la pena ensombrecía la gloría de amargos triunfos que no dieron honra ni enseñaron osadía.

Y seguirán creciendo en número las fotos frías que permanecerán forzadas a la pared, hasta que otros decidan que ya no es necesario recordar los horrores del ayer reduciendo las imágenes a cenizas, pues es el fuego el que purifica la vida de una especie que vive a toda prisa, fuera del alcance de la elemental consciencia que duerme en la oscuridad infinita, desconociendo lo hermoso del renacer cuando se ama la ausencia que en grandes proporciones no acerca, sino limita, aleja.

Y tintinean los pinceles al tratar de retocar el frío de viejas fotografías, tras pintar la música que suena en el silencio que queda, después de echarlo todo a perder, pactando solo con la frágil pena que resurge desde la miseria con sabor a florecer, envuelta en la simple consciencia que despierta con hambre acumulada, una vez que el mundo gire sus ojos a la bondad del silencio que emana de la destrucción terrenal por batallas abstractas. Y así, todo comenzará otra vez, porque pronto, muy pronto llegará el amanecer que vuela con desespero, manteniendo consigo las alas de la libertad, esa misma libertad que se resiste a fallecer, se resiste a negar su propia voluntad aunque todo subsista al revés ... 

Eleorana 2017

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Este obra cuyo autor es GLOSMARYS ELEORANA CAMACHO ALBARRAN está bajo una licencia de Reconocimiento-SinObraDerivada 4.0 Internacional de Creative Commons.